Dinos cuál es tu estilo de vida y te diremos cuál es tu tela ideal

Sabemos lo difícil que puede ser elegir un sofá que se adapte a tu estilo de vida, es por eso que hemos preparado algunos consejos para facilitar tu elección, donde tus hábitos y los de tu familia tienen relación con el tipo de tela que necesitas para tus sofás.

Por ejemplo, si tienes niños o recibes visitas constantemente y sabes que el uso de tus sofás va a ser de todos los días, entonces lo mejor es elegir una tela que tenga las siguientes características:

  • Fácil de limpiar ante manchas o derrames.
  • Difícil de romper ante rasguños o mordiscos de tus mascotas.
  • Lo suficientemente fuerte para soportar peso

niñosysofá.png

En este caso, el algodón no es una buena opción porque es muy delgado y se usa para almohadas, no para sofás. El material indicado de la tela sería el Chenille, ya tiene una gran variedad de tonos y puedes combinarlos con la decoración de tus espacios.

sofáentelachenille.png

El cuero también es una buena opción, pues es fácil de limpiar cuando algo se derrama o si tus hijos se suben al sofá con los zapatos sucios. Sabemos que existen otro tipos de telas, por eso en Aristas cuentas con asesoría para que encuentres la tela ideal.

En cambio si no tienes hijos o vives solo, te recomendamos elegir telas como la seda, ya que su principal ventaja es que es suave al tacto y le da un toque elegante a tus muebles.

 

Elige el color

Si eres de las personas que tiende a cansarse de los colores saturados, piensa en ese color que te gusta y estás seguro que lo puedes ver por largo tiempo. Lo recomendable es elegir una tela de un solo color y complementarlo con cojines o sillas que contrasten con el resto del mobiliario.

Pero si prefieres usar algún tipo de estampado, que sea discreto para que no recargue la decoración.

sofámilán.jpg

Ten en cuenta el espacio y las sensaciones que quieres proyectar

  • Si tu sala o habitaciones son bastante amplias pero quieres darle una sensación acogedora, te recomendamos elegir tapizados lisos y oscuros, por ejemplo en tonos cafés, rojos y anaranjados o suaves al tacto, como cueros y aterciopelados.
  • En cambio, si tus espacios son pequeños pero deseas que se vean más amplios, los tonos grises o pasteles, pueden resultar perfectos para tus sillas o sofás.

Ahora solo queda que te imagines la tela y color ideal para tus muebles y te atrevas a darle un estilo único a tus espacios. En Aristas los personalizamos, de acuerdo a lo que sueñas.

 



 


 

 

 

 

 

Suscríbase a nuestro newsletter

ofertas aristas